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sábado, 27 de diciembre de 2014

Lo que Todo Entrenador debe Saber: El principal predictor de una Futura Lesión, es una Lesión Anterior (G. Cook).



Las probabilidad de que sus patrones de movimiento se hayan modificado a una forma disfuncional es mucho más alta durante la recuperación de una lesión.

Un ejemplo típico puede ser el de un esguince de tobillo:

-Se comienza por cargar un mayor porcentaje del peso corporal sobre el pie sano.
-En tanto el pie del lado lesionado requiere menos presión, la cadera de ese lado comienza a debilitarse (todo el sub-sistema lateral se ve afectado: glúteo medio, TFL, adductor, cuadrado lumbar opuesto).
-Conforme el lado lesionado se debilita, el lado opuesto se sobre carga, en este caso, los músculos responsables de estabilizar la cadera opuesta como glúteo medio y TFL.
-El resultado cuando la lesión estructural ya se ha recuperado, será la cadera homolateral debilitada e inestable y la contralateral rígida (además del debilitamiento propio de la lesión en el tobillo afectado).
-Los ejercicios bipodales, lejos de mejorar la situación, agrandarán la asimetría.
-En este contexto, no es extraño encontrar problemas de columna lumbar y/o rodilla aún después de años de ocurrida la lesión (recordar revisar los núcleos articulares por debajo o por encima de donde aparece el síntoma).

El cuerpo funciona como una unidad interconectada en la que todo eslabón afectado demandará compensaciones que redundarán en problemas para el resto de la cadena.

Entonces, es necesario analizar el historial de lesiones del "atleta" (sea o no deportista) y siempre: Evaluar-Detectar-Corregir.


Ariel Couceiro González
Entrenamiento Inteligente

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